El arquitecto Fruto Vivas nos informa que cuando a finales del siglo XV y durante todo el XVI, los españoles emprendieron la conquista y colonización de lo que para ellos era un nuevo mundo, trajeron tres tipos de arquitectura: La andaluza, proveniente del sur de la penindula ibérica, de origen árabe, que emplearon en todas las zonas tropicales de América; la pirenaica-gallega, del norte de su país, edificaciones de piedra con acusada cercanía románica, adecuada para climas fríos; y la barroca española, la más imponente y lujosa de las tres, destinada para los centros administrativos de los virreinatos, de algunas capitanías generales, y como obligada sustitución en los lugares de las grandes culturas inca, maya y azteca.
Por otra parte, el también arquitecto Graciano Gasparini nos señala que en todo el territorio que sería luego Venezuela, los conquistadores edificaron únicamente la vivienda andaluza, haciéndole a ésta dos modificaciones que la diferenciaron de su progenitora ibérica. Por un lado, tomó aportes continentales en lo que respecta a materiales y técnicas de construcción; y por otra parte, utilizó en muchos casos recursos del barroco para el diseño de la fachada".
La Fachada
Lo primero que destaca en la fachada de nuestra edificación en estudio es la ausencia de elementos decorativos del barroco, y de cualquier otro estilo occidental, presentandose solamente en construcciones excepcionales algún tipo de ornamentación, como por ejemplo molduras sobre puertas y ventanas; austeridad esta que la diferencia de lo que fue la modalidad imperante en casi todo el territorio nacional y la asemeja aún más con la vivienda árabe andaluza. Los muros son de los más altos de la colonia venezolana, sin lugar a dudas debido al caluroso clima regional, son lisos, sin adornos ni relieves, teniendo en su base un zócalo que los une con la acera, mientras que en su parte superior rematan con un alero como con repliegues en su parte de abajo, prolongación del techo de tejas, los colores son, al igual que en todo el país, blancos o apastelados, siempre con el ingrediente de la cal.
Las Gárgolas
Casas de la colonial Maracaibo "Unos años antes de la aparición del petróleo en estas tierras calientes del Zulia, una generación de hombres sencillos, bañados por el sudor de su trabajo, levantaban las casas y casonas del viejo Maracaibo. Era aquella una faena anónima, como en la antigua Esparta, pero de ingeniosa imaginación decorativa".un llamado a la defensa y conservación de nuestros valores. Cualquiera que fuera su género. Y pretenden resaltar todo lo bueno y grande que sabe hacer nuestro pueblo, a la hora de crear e inventar con sentido práctico".
"Oportunamente aparecen estas páginas cuando el viejo Maracaibo, de casas con techos de tejas rosadas, paredes de piedras de ojo, fabulosas ventanas, únicas mamparas y formidables portones, está siendo reemplazado por enormes moles de cemento, donde el arte adquiere otras formas arquitectónicas".
como muestra imperecedera de aquel Maracaibo, el detalle quizás más inadvertido de la riqueza ornamental con que se decoran las casas de antaño. La misma palabra es desconocida. No es sino con la explicación del concepto, cuando se advierte que se trata de los perros
"Que constituyen además, un rasgo distintivo de la arquitectura local. Pues es Maracaibo, entre todas las ciudades y pueblos de Venezuela, la que supo introducir con mayor insistencia y variedad, este elemento en los frentes de sus casas. Increíble fauna de animales fabulosos, que bien pueden constituir uno de los símbolos turísticos de la ciudad".
Gárgolas similando pájaros cantores, en cualquier calle de Maracaibo. El detalle de las gárgolas es apenas una muestra de una arquitectura popular invalorada, trabajada con elementos materiales rústicos, pobres y difíciles. Y es de destacar, precisamente, que en el caso de las gárgolas, utilizadas en el viejo continente en los días de la Arrquitectura Gótica, --como elemento propio de templos y catedrales--, en la nostalgia de la sangre hispana que corre en nuestras venas, los albañiles criollos, las emplearan, más bien, en la arquitectura civil. Aprovechandolas para alejar de paredes, horcones y columnas, el agua que caía de los tejados o para acerlas vertir sobre fuentes ornamentales".
Advirtiendo entonces, que fue la busqueda de la utilidad que brindaban, lo que hizo hacer a manos hábiles, gárgolas de los más extensos modelos. Sin rodear la aparición de este elemento decorativo a superticiones o creencias relogiosas, como sucedió en la Europa Medieval, perseguida por la manía de encontrar el demonio en todas partes".
Gárgola en forma de pez. Calle Páez, hoy Ave. 8, Almacén "La Fantasia" "ETIMOLOGÍA: La mayoría de las palabras del español, tienen procedencia greco-latina, a la que no escapa la palabra gárgola.
Otro modelo de perro, ojos, nariz y melena, -pese a las tantas capas de pintura-, aún perfectamente apreciables.
Perro de agua, de una sola mandíbula. Casa desaparecida, con motivo de la construcción de la Ave. Padilla.
Gárgola en forma de pantera, con las orejas muy cortas, en la avenida 6, vieja calle Colón, Nº 89E- 35
Gárgola de cuello largo. Perro en actitud agresiva. Calle 92 A, antes Vargas, Nº 2B-50
Gárgola de estilo moderno. Casa del viejo Maracaibo construida en los años 40, con dos plantas en la calle Independencia Nº 9-71
Gárgola en forma de aguila, condecoración vistosa. Calle Pichincha. Nº 3A-39
Gárgola en forma de perro, sin canal visible.
Gárgola con cabeza de serpiente; el agua saliendo en forma de chorro, produce la imagen de lengua en movimiento, completando la idea buscada. Muy común en Maracaibo.
Gárgola en forma de pez, con las escamas y aletas, perfectamente decoradas. La casa que la poseía, dió paso la Avenida Padilla.
La Portada
La portada puede estar en el centro de la fachada principal, con igual número de ventanas a cada uno de sus lados puede ubicarse asimétricamente, con una ventana de un lado y varias del otro o hallarse en uno de los extremos del frente de la casa, con todas las ventanas a su derecha e izquierda. Es en extremo, sencilla, está constituida por dos pesadas hojas de madera las cuales salen directamente de la pared, o en el más acabado de los casos tan sólo se separan de ésta por un marco también de madera que recubre el vano, no encontrándose ningún tipo de adorno o pilastra entre ambos elementos; pero si teniendo un dintel, con sus dos extremos en punta y una prolongación en su parte central superior, el cual siempre tiene igual forma y con frecuencia se halla a la misma altura que los quitapolvos de las ventanas; estando la diferenciación social de las construcciones en este aspecto tan sólo en el tamaño de la entrada".
La Ventana
Mampara de la casa colonial maracaibera Nº 94- 01 en la Av1B, tumbada a comienzos de los años 90 "Las ventanas dependen también en sus dimensiones y número de lo suntuoso que sea el inmueble, están colocadas a lo largo de la fachada principal, y de la lateral si la casa se consigue en esquina, distanciadas en tramos regulares, una por cada habitación y varias por la sala. Son voladas, con balaustres de madera que casi sienpre fueron lisos pero que también los hubo torneados, teniendo en su parte superior un quitapolvo, y en el inferior una repisa, que al igual que en varios lugares de Venezuela e Hispanoamérica no baja hasta la acera; en su parte interna tiene dos hojas de madera con un postigo cada una, mampara, alféizar, y dos poyos labrados dentro del muro."
Los Balcones
"Las casas de dos pisos tienen balcones, elemento que constituye lo más vistoso de la fachada, y que se dió tanto en viviendas como en edificaciones oficiales y comerciales; en la generalidad de los ejemplares que hemos podido observar descansa sobre canes de madera sin ningún tipo de adorno, con un techo de tejas sostenido por columnas, y con una baranda que tiene la mitad inferior cerrada por láminas de madera mientras que en su parte superior presenta balaustres; modalidad ésta, que según Graciano Gasparini, se produjo en no pocos lugares de la costa venezolana y que presenta influencia canaria".
Viviendas coloniales situadas en el lado sur de la actual Plaza Bolívar, fotografía tomada en 1860 Existen tres imágenes de la Maracaibo decimonónica, que además de documentar la sobriedad general de la fachada de nuestra residencia en cuestión, nos permiten visualizar la destacada importancia del balcón en el frente de la casa, y detallar tres de estos que en nuestra opinión son especialmente interesantes por sus características hasta cierto punto inusuales".
"Una de ellas es una fotografía perteneciente a la colección Kurt Nagel, tomada en 1860 del entorno sur de la actual Plaza Bolívar, donde se pueden ver dos viviendas coloniales con balcones, resaltando en el de la derecha que tenía pilares de madera hasta el piso que ayudaban en su sostenimiento; iguales que los que aún conserva
Palacio Episcopal colonial situado en el lado oeste de la actual Plaza Bolívar. Casa del Chirimoyo" situada donde hoy se encuentra la Asamblea Legislativa. Fotograbado realizado en el Palacio Episcopal en el lado oeste de la plaza; edificación esta de una sola planta con un mirador en su parte central, el cual estaba conformado por un pequeño segundo piso, con un techo de tres o cuatro aguas que sobresalía en forma triangular, prolongándose el tejado hacia delante hasta cubrir un balcón que ocupaba todo lo ancho de ese segundo nivel; caso único en la ciudad que tengamos conocimiento, donde los balcones tenían techo propio separado del de la casa.
El Techo
El techo de la casa prototipo fue hecho, al igual que en toda la América Hispana, con la teja árabe, llamada en el continente española, y en nuestra región
La Planta Baja
En lo que respecta la planta, parece ser que ésta no tuvo ninguna diferenciación particular con el modelo andaluz que se produjo en todo el país. Tipología esta que adaptándosse a los distintos tamaños y proporciones del lote de terreno sobre el que fue construida, produjo una arquitectura bastante regular tanto en el país como en nuestra región.
Ésta es generalmente rectangular, con los lados largos constituidos por las paredes medianeras, y los cortos por la fachada y el fondo".
El Zaguán

Se entra por el zaguán, recinto intermedio entre la calle y la intimidad, de forma también rectangular en el mismo sentido de la casa; éste tiene una pesada puerta de dos hojas en su parte exterior, mientras que en su otro extremo presenta una cancela con una sola hoja que abre en su parte central, y sobre ella hay calados con diseños simétricos; pudiendo hallarse el zaguán entre una pared medianera y la sala, entre la sala y la habitación principal, o entre la sala y dos habitaciones".
La Sala
A un lado del zaguán y con ventanas a la calle se ubica la sala, espacio de poco uso diario, reservado para los eventos sociales de la familia como bautizos, matrimonios, cumpleaños, visitas formales".
El Primer Patio
Patio central de la casa colonial maracaibera Nº 3- 50 en la calle 95, actualmente en ruinas. Al traspasar el zaguán encontramos el primer patio, siempre con plantas en flor, lugar preferido para la tertulia familiar y la reunión informal con los amigos; éste se consigue rodeado de corredores, los cuales pueden ser cuatro, uno por cada lado en las casas más ricas, tres, o sólo dos en las viviendas más humildes, el que se encuentra frente al zaguán y la sala, que cumple funciones de recibo, y el que se prolonga a lo largo de las habitaciones en el mismo sentido de profundidad de la casa; el techo de los corredores se halla apoyado sobre columnas, que en nuestra región, hasta donde tenemos conocimiento, sólo fueron de madera, pero que también las debió haber habido de argamasa y ladrillo"
Las Habitaciones
Las habitaciones dan a los corredores y casi siempre presentan la característica de estar comunicadas entre sí, con frecuencia la principal de éstas se halla al lado la sala y tiene ventana a la fachada, habiendo detrás de ella varias en fila; en las casas más amplias puede haber dos líneas de cuartos, una de cada lado del primer patio".
El Comedor
Al final de éste (el primer patio) conseguimos el comedor, lugar que según Fruto Vivas servía del encuentro al área de los amos, la parte delantera de la casa, y a la zona de la servidumbre, la sección de atrás".
La Cocina
Al lado o detrás del comedor se encuentra la cocina; habiendo en algunos casos un tercer espacio
El Segundo Patio
Luego (de la cocina) encontramos el segundo patio, lleno de árboles frutales, animales domésticos, y las actividades del personal de servicio; éste puede o no tener corredores y a él dan los baños, las piezas de los esclavos y con frecuencia hay caballerizas".
Puerta de Agua
En la mayoría de los casos este patio (segundo) tiene salida a la calle, la cual era conocida en la región con el nombre de puerta de agua
El Aljibe
( Algo similar a lo que muestra el dibujo)
En el primero o segundo patio se localiza el aljibe, depósito tapado que puede totalmente subterráneo o sobresalir varias decenas de centímetros sobre el nivel del patio, en él se recolectaban por medio de canales el agua de lluvia que caía sobre los tejados".
La Segunda Planta
"Finalmente, en las casas de dos pisos la segunda planta está casi siempre ocupada por habitaciones, las cuales pueden estar ubicadas en la parte delantera y dar a la fachada, o encontrarse sobre alguna de las piezas interiores de la edificación".
Los Materiales
Con relación a los materiales de construcción y a las soluciones técnicas, es en estos aspectos donde la fusión de elementos europeos y autóctonos se dió en mayor medida, dando origen a manifestaciones mestizas que en cada comarca de Iberoamérica tuvo características particulares. Las técnicas de edificación que se dieron en la región zuliana fueron dos, la mampostería y el bahareque, compartiendo en alta medida los mismos materiales".
La Mampostería
"La mampostería fue traída por el conquistador, y se usó en los templos, las fortalezas militares, las edificaciones tanto oficiales como comerciales de mayor importancia, y en la vivienda. En nuestro Estado consistió en gruesos y sólidos muros portantes, de alrededor de 80 centímetros de espesor en los casos que pudimos medir en residencias; los cuales están hechos mayoritariamente con bloques
Con respecto a la piedra de ojo, este material amerita una explicación especial dada su importancia; proviene del subsuelo de Maracaibo y sus alrededores, pudiendose observar como aún en nuestros tiempos aflora en muchos sectores de la ciudad. Como mineral tiene tres características que lo hacen indicado para su uso en construcciones: primero, es sumamente resistente por su alto contenido en hierro; segundo, es menos pesado que otras materias primas usadas en arquitectura por su estructura de esponja, con abundantes espacios vacios agujeros
El Bahareque
El bahareque también es una técnica mestiza, pero en este caso prevalece el aporte americano. Tiene como base fundamental el sistema indígena de horconaduras, que es un esqueleto de madera el cual soporta el peso de la construcción, en consecuencia la pared es mucho más delgada que la mampostería, de alrededor de 20 centímetros de espesor; y está constituida por dos entramados de varas de
Ahora bien, en el diccionario de la Real Académia Española aparece la palabra majagua para designar una planta del área del Caribe, con características botánicas muy ajenas a nuestro abundante árbol xerófilo regional, de cuyo liber se haacen sogas, tal vez en la región se tomó esta palabra para nombrar todo tipo de cuerda de origen vegetal o la de cují.
Pero volvamos al bahareque, en medio de los dos entramados de caña brava puede haber trozos irregulares de piedra de ojo o gruesas conchas de coco, unidas con una argamasa que según el cronista e investigador maracaibero Régulo Díaz
"En observaciones que hemos hecho a algunas ruinas de viviendas coloniales del centro de Maracaibo, hemos podido ver que casi la pared de la fachada es de mampostería, al igual que algún otro muro fundamental de la casa, mientras que la mayor parte de la edificación está hecha de bahareque. Combinación esta que era lo habitual, posiblemente siendo las casas de mayor rango social entre más mampostería y menos bahareque tuviesen".
Los techos de ambas técnicas constructivas se resuelven de la misma manera. Están hechos en base a módulos que corresponden a las distintas piezas de la edificación, y puede ser de cuatro aguas o declives, tres, dos o sólo uno, dependiendo de su posición dentro de la planta de la casa, y de que ella sea de esquina o medianera. Como sostén básico tiene gruesas vigas llamadas alfarda, que a distancias regulares van del remato de las paredes al medero de la cumbrera, sobre ellas hay una superficie formada por ajustadas varas de caña brava, y sobre esta argamasa de la ya explicada, concluyendo esta superposición de elementos con hileras de tejas".
La Casa Colonial de la Periféria
Es importante mencionar que al lado de este modelo que podemos considerar paradigmático, se dió en nuestro Estado y probablemente en todo el país, en áreas que para ese entonces eran periféricas de los poblados, un tipo de vivienda, que sin dejar de tener reminiscencias andaluzas, es mucho más sencilla, fruto de escasez económica y tal vez también espacial. En líneas muy generales éste tuvo las siguientes características: no posee zaguán y en consecuencia se ingresa por la sala, al lado de ésta con ventanas a la fachada se encuentra la primera habitación, seguida enfila hacia el fondo por una o dos más, el comedor y la cocina, no tiene corredores, y tanto el primero como el segundo patio se funden en uno, adquiriendo la planta figura de L".
Tomado
Fundación Centro de Investigadores "Agustín Millares Carlo" (1996-2001) Anuario. Maracaibo Julio Portillo (1974) "Gárgolas de Maracaibo" Maracaibo.
Pequeña Venecia
El nombre de Venezuela significa pequeña Venecia, al ser una derivación de Venezziola. Le dio este nombre el cartógrafo italiano Américo Vespucio en una expedición de exploración española, ya que le recordaron a esta ciudad las chozas nativas de los indígenas añú, al estar construidas sobre pilares a lo largo de las costas del Lago Maracaibo.
El nombre de Venezuela históricamente se ha atribuido al cartógrafo italiano Américo Vespucio acompañado de Alonso de Ojeda, en una expedición naval de exploración en 1499 por la costa noroccidental del país (hoy conocido como golfo de Venezuela).
La tripulación observó las viviendas aborígenes erigidas sobre pilotes de madera que sobresalían del agua construidas por los indígenas. Dichas viviendas, que llevaban el nombre de palafitos, recordaron a Vespucio la ciudad de Venecia en Italia (”Venezia” en italiano), lo que le inspiró a dar el nombre de Venezziola o Venezuela (Pequeña Venecia) a la región. Esas viviendas aun existen y son patrimonio de la humanidad nombrada así por la Unesco .
Otras versiones apoyadas por documentos históricos indicarían que el nombre proviene de una voz indígena que significa “agua grande” con el que se conocía a una población en el Lago de Maracaibo. Sin embargo, la primera versión sigue siendo, con diferencia, la más aceptada para explicar el origen del nombre del país.
Fundación de Maracaibo
El 8 de septiembre de 1529 es fundada la ciudad de Maracaibo por iniciativa del alemán Ambrosio Alfínger quien llegó a la costa occidental del Lago.
Alfínger bautizó al Lago con el nombre de Laguna de Nuestra Señora, porque en esa fecha se celebra la natividad de la Virgen María.
Para algunos historiadores ésta no fue la primera fundación porque ya existía una población indígena en el sitio donde Alfínger llegó. La aridez del terreno y la existencia de esos pobladores impidieron el intento de fundación del "primer conquistador" en anteriores oportunidades.
Sin embargo, existen otras teorías en las que se menciona que el 20 de enero de 1569, el español Alonso Pacheco instituyó un poblado en el que habitaban 50 hombres y algunos indígenas que nombró ciudad Rodrigo de Maracaibo. Este hecho se conoce como la segunda fundación de la ciudad.
Y la tercera se le atribuye al capitán español Pedro de Maldonado quien en marzo de 1574 le dio el nombre de Nueva Zamora de Maracaibo.
Aunque esta ciudad fue bautizada en tres ocasiones, el Centro Histórico del Zulia reconoció a Alfíger como fundador oficial de la ciudad.
En cuanto al origen del nombre, hay diversas historias, pero la más conocida es la que afirma que al ser malherido y derrotado un cacique llamado Mara , los pobladores exclamaron ¡Mara cayó!, al ser repetitiva esta expresión que se fundió en un solo coro, se generó el nombre de Maracaibo.
Otra versión es la que reza que “mara” significa en el vocablo indígena “serpiente de cascabel” y “caibo”, “lugar de origen”.


































































































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